SONDEAR conociendo la evolución de los conceptos de desarrollo de la comunidad, aborda el concepto

de participación comunitaria como herramienta que facilita el trabajo social  en los asuntos que afectan  la supervivencia de la comunidad.

La idea parte del supuesto de que el proceso de participación comunitaria es uno que  puede ser impulsado por agentes ajenos, externo a la comunidad pero nunca realizada sin el concurso de los actores sociales que integran la comunidad.

En la década de los años 1950, se comenzó a aplicar esta idea como desarrollo de las comunidades o promoción rural, para introducir nuevas tecnologías y mejorar la calidad de la vida. Estos programas tuvieron por meta organizar y movilizar a las comunidades para ir en pos de objetivos determinados fuera de la comunidad, basados en que las comunidades acogerían las ideas, las innovaciones y las prioridades sugeridas por profesionales movilizados algunos por el Gobierno y otros por sectores religiosos con concepciones propias del concepto de desarrollo a aplicar

Se asumió además  que la comunidad carecía de antecedentes o de la estructura necesaria para movilizar sus propios recursos, por lo que correspondió al organismo del Gobierno o externos organizar la comunidad. Cuando inevitablemente se encontró resistencia, se hizo un esfuerzo por encontrar y convencer a las personalidades locales para de este modo movilizar a la comunidad de una manera más eficaz. Sin embargo, para fines de la década de los 60 ya era obvio que el método adoptado para el desarrollo de las comunidades no estaba produciendo los resultados esperados. 

Luego en la década de los setenta (70) se introdujeron nuevas estrategias para la organización y desarrollo completo e integral de las comunidades, pero aunque tuvieron resultados en algunos sectores, no se  pudo lograr la participación generalizada y sostenida de las comunidades.

Varios factores  influyeron en esta situación, entre ellos, la poca comprensión a nivel de los agentes del desarrollo, de que es lo que debe incluir la participación comunitaria en la identificación caracterización y solución de sus problemas. En lugar de promover la participación, esos modelos son, manipulados, en el sentido de que tratan que la comunidad colabore en actividades en las que no tuvo nada que ver cuando se decidió iniciarlas, o bien autoritarios, ya que dan por hecho a un usuario pasivo que está agradecido de la atención que está recibiendo, y que la considera más como un favor que como un derecho, visión paternalista que aun prevalece a pesar de sus fracasos.

Muy pocas veces la participación comunitaria ha sido definida y puesta en práctica como la participación en las decisiones sobre políticas, prioridades y servicios de  públicos y de desarrollo que la gente necesita.

La participación social  comunitaria significa para SONDEAR una acción en que todos los actores sociales políticos, económicos y ambientales, de una comunidad toman parte en las deliberaciones y decisiones sobre cualquier problema que afecta a la comunidad, incluyendo las decisiones sobre necesidades y prioridades, asumen las responsabilidades y obligaciones para la formulación de planes y adopción de medidas y mecanismos para evaluar los resultados. 

Desde esta perspectiva, se puede definir la participación comunitaria como el proceso mediante el cual los individuos se transforman, se empoderan, de acuerdo a sus propias necesidades y las de su comunidad, adquiriendo un sentido de responsabilidad con respecto a su propio bienestar y el del grupo, contribuyendo conscientemente y constructivamente en el proceso de desarrollo. (

En última instancia lo que busca SONDEAR es llegar al momento en que la participación social –comunitaria, quede establecida como cultura, es decir, como fundamento de las formas de relación, producción, creación, y reproducción de la sociedad, establecida a todo nivel al ser interiorizada por individuos y actores sociales como una manera "normal" de relacionarse.

En el contexto actual hay que asumir la participación social -comunitaria en un sentido amplio, ya que tiene que ver con las relaciones sociales, con la producción y usufructo de la cultura, y por ello con las relaciones de poder. Por esto estudiar y promover la participación social-comunitaria, parte de asumir que hay quienes no participan o quienes no lo hace de una manera suficiente. Esto justifica impulsar procesos de participación  en la lógica del desarrollo comprendido en relación con una visión de bienestar definido por la propia comunidad. La intencionalidad de la participación social-comunitaria se comprende así, necesariamente, en su propósito de transformar las relaciones sociales y socializar la cultura y alcanzar en última instancia la capacidad de ejercer políticamente el “PODER” para transformar su realidad y construir una  renovada realidad comunitaria de equidad y bienestar.